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Intolerancia a la Lactosa en Bebés: Lo Que Todo Padre Debe Saber

Publicado el 27 de julio de 2026
Intolerancia a la Lactosa en Bebés: Lo Que Todo Padre Debe Saber

Introducción

La llegada de un bebé a la familia es un momento lleno de alegría, pero también de preocupaciones. Como padres, siempre queremos lo mejor para nuestros pequeños, y eso incluye su salud. Uno de los temas que puede generar inquietud es la intolerancia a la lactosa. ¿Es común en los bebés? ¿Cómo se manifiesta? ¿Qué debemos hacer si sospechamos que nuestro hijo tiene este problema? En este artículo, abordaremos estas preguntas y más, para que puedas sentirte informado y seguro en el cuidado de tu bebé.

¿Qué es la intolerancia a la lactosa?

La lactosa es el azúcar natural que se encuentra en la leche, tanto en la leche materna como en las fórmulas. Para que nuestro cuerpo pueda digerirla, el intestino delgado produce una enzima llamada lactasa. Cuando hay una producción insuficiente de esta enzima, la lactosa no se digiere adecuadamente y llega al intestino grueso, donde las bacterias la fermentan. Este proceso puede causar síntomas como gases, diarrea y malestar abdominal. A esto se le conoce como intolerancia a la lactosa, que es un problema digestivo y no una alergia.

¿Es común en bebés?

La intolerancia a la lactosa en bebés es un tema que a menudo genera confusión. Existen varios escenarios que pueden ocurrir:

1. Intolerancia a la lactosa congénita

Esta es extremadamente rara. Se presenta cuando un bebé nace con un defecto genético que le impide producir lactasa. Desde los primeros días de vida, el bebé puede presentar diarrea intensa al consumir leche materna o de fórmula, lo que requiere atención pediátrica urgente y fórmulas especiales sin lactosa.

2. Deficiencia de lactasa secundaria

Este tipo es más común en México y Latinoamérica, especialmente en niños que han tenido infecciones gastrointestinales. Cuando el intestino se inflama o se daña, la producción de lactasa puede disminuir. Esta forma de intolerancia suele ser temporal y se puede manejar con cambios en la dieta.

3. Intolerancia a la lactosa primaria

En muchas personas de origen latinoamericano, la producción de lactasa disminuye con la edad. Sin embargo, los síntomas típicamente comienzan en la infancia mayor o en la adolescencia, no en recién nacidos. Por lo tanto, en la mayoría de los bebés sanos que son alimentados con leche materna o fórmula, la intolerancia a la lactosa verdadera es poco común.

Diferencia entre intolerancia a la lactosa y alergia a la leche

Es fundamental no confundir la intolerancia a la lactosa con la alergia a la proteína de leche de vaca:

  • Intolerancia a la lactosa: Es un problema digestivo que se manifiesta con síntomas como diarrea, gases y dolor abdominal, pero no involucra al sistema inmunitario.
  • Alergia a la proteína de leche de vaca: Es una reacción del sistema inmunitario a las proteínas de la leche, que puede causar síntomas más graves como ronchas, inflamación, vómitos y dificultad para respirar. Esta alergia es más común en lactantes que la intolerancia a la lactosa.

¿Cuáles son los síntomas en bebés?

Los síntomas de la intolerancia a la lactosa pueden aparecer poco tiempo después de consumir leche o productos lácteos. Estos pueden incluir:

  • Diarrea (heces líquidas y ácidas).
  • Gases y ruidos intestinales.
  • Distensión abdominal (panza inflamada).
  • Dolor abdominal (el bebé puede llorar o estar inquieto).
  • Vómitos en algunos casos.

Es importante recordar que estos síntomas también pueden ser indicativos de otras condiciones, por lo que es esencial consultar a un pediatra para un diagnóstico adecuado.

¿Cómo se diagnostica en bebés?

El diagnóstico de intolerancia a la lactosa en bebés implica varios pasos:

1. Historia clínica

El pediatra evaluará la historia del bebé, incluyendo la edad, tipo de alimentación y cuándo comenzaron los síntomas.

2. Exploración física

Se revisará el estado de hidratación, peso y signos de desnutrición, así como el abdomen y las heces.

3. Pruebas complementarias

En algunos casos, se puede realizar una prueba de hidrógeno en aliento, aunque su uso en lactantes es limitado. A veces, se hace un ensayo dietético, donde se retira la lactosa de la dieta y se observa si mejoran los síntomas.

4. Evaluación de otras causas

Es crucial descartar otras condiciones como la alergia a la proteína de leche de vaca o infecciones intestinales.

Tratamiento en bebés

El tratamiento dependerá del tipo de intolerancia:

a) Deficiencia de lactasa secundaria

Si la intolerancia es secundaria a un daño intestinal, se recomienda:

  • Reducir o retirar temporalmente la lactosa de la dieta.
  • Utilizar fórmulas sin lactosa si es necesario.
  • Vigilar la hidratación y el crecimiento del bebé.

b) Intolerancia congénita

En casos raros de intolerancia congénita, se debe suspender completamente la lactosa y utilizar fórmulas especiales.

c) Leche materna

En la mayoría de los casos, la leche materna se puede continuar, ya que es el mejor alimento para el bebé. En algunos casos, se pueden usar gotas de lactasa para ayudar con la digestión.

Prevención y cuidados en casa

Aunque no se puede prevenir la intolerancia a la lactosa, se pueden seguir algunas recomendaciones:

  • Mantener la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses.
  • Evitar la automedicación y cambios en la fórmula sin consulta médica.
  • Atender rápidamente las diarreas para evitar daños adicionales al intestino.
  • Reintroducir lácteos poco a poco después de un episodio de diarrea.
  • Vigilar el peso y crecimiento del bebé para asegurar una nutrición adecuada.

Señales de alarma

Es importante acudir al médico si:

  • El bebé tiene diarrea abundante con signos de deshidratación.
  • Presenta heces con sangre, fiebre alta o vómitos intensos.
  • Tiene dificultad para respirar o reacciones alérgicas.

Ideas clave para mamás y papás en México

- La intolerancia a la lactosa en bebés es MUY RARA  de manera primaria,  generalmente es secundaria a infecciones intestinales.

- La alergia a la proteína de leche de vaca es más frecuente y se maneja de manera diferente.

- El tratamiento incluye la reducción temporal de lactosa y el uso de fórmulas adecuadas.

- La leche materna debe mantenerse en la mayoría de los casos, ya que es esencial para la salud del bebé.

Si tienes dudas o preocupaciones sobre la salud digestiva de tu bebé, no dudes en agendar una consulta. Estoy aquí para ayudarte a asegurar el bienestar de tu pequeño.

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Dra. Julieta Sarahí Alanís Zayas Cédula(s) Cédula(s) Profesionales: 10762183 | 12841102

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