¿Por qué los andadores son peligrosos?
Los andadores pueden parecer una ayuda para que los bebés aprendan a caminar, pero en realidad no ofrecen beneficios para el desarrollo motor natural. Por el contrario, su uso está asociado con varios riesgos graves:
- Más de 230,000 niños menores de 15 meses fueron atendidos en urgencias en Estados Unidos entre 1990 y 2014 por lesiones relacionadas con andadores, con un promedio de 9,000 casos al año.
- El 91% de estas lesiones afectan la cabeza y el cuello, incluyendo traumatismos craneales.
- El 74% de las lesiones son caídas por escaleras, ya que los andadores multiplican por cuatro el riesgo de caer por ellas.
- También duplican el riesgo de fracturas.
- Además, el uso de andadores retrasa el desarrollo psicomotor, impidiendo que el bebé gatee y alterando posturas naturales, lo que puede causar displasia de cadera o caminar de puntillas.
Estas cifras y riesgos han llevado a organizaciones como la Academia Americana de Pediatría (AAP) y la Asociación Española de Pediatría (AEP) a solicitar la prohibición total de estos dispositivos.
¿Cómo identificar si un andador está afectando a tu bebé?
Si usas o consideras usar un andador, observa si tu hijo presenta alguno de estos signos:
- Dificultad para gatear o evitar esta etapa.
- Posturas inusuales al intentar ponerse de pie o caminar.
- Cambios en la forma de caminar, como hacerlo de puntillas.
- Lesiones visibles o golpes frecuentes en la cabeza o cuello.
Si notas alguno de estos síntomas, es importante actuar con precaución.
Cuidados iniciales en casa
Antes de acudir al médico, puedes:
- Retirar el andador y ofrecer un espacio seguro en el suelo para que tu bebé explore libremente.
- Supervisar constantemente mientras gatea, se arrastra o intenta ponerse de pie.
- Estimular el movimiento natural con juegos y actividades que fomenten el desarrollo motor.
- Evitar dejar objetos peligrosos al alcance y asegurar que las escaleras estén protegidas con barreras.
Tratamiento y revisión médica
En caso de lesiones o preocupaciones sobre el desarrollo motor, la revisión pediátrica es fundamental. Los profesionales evaluarán la gravedad de cualquier daño, especialmente en cabeza y cuello, y determinarán el tratamiento adecuado. En general, no existe un tratamiento quirúrgico rutinario para lesiones causadas por andadores, pero sí puede requerirse atención hospitalaria urgente en casos de fracturas o conmociones.
Recuperación y prevención
Para promover un desarrollo saludable y evitar accidentes:
- Nunca uses andadores. En su lugar, fomenta el movimiento libre y seguro en el suelo.
- Asegura un ambiente protegido y supervisado para que el bebé explore.
- Estimula el gateo y otras etapas naturales del desarrollo motor.
- Mantente informado y consulta siempre con tu pediatra ante cualquier duda.
El bienestar y crecimiento sano de tus hijos es lo más importante. Evitar el uso de andadores es una medida clave para protegerlos de lesiones graves y favorecer su desarrollo natural. Si tienes dudas o necesitas orientación personalizada, no dudes en agendar una cita conmigo. Juntos cuidaremos la salud y felicidad de tu pequeño.
Dra. Julieta Sarahí Alanís Zayas – Pediatra en Monterrey
Preguntas frecuentes
¿Por qué se recomiendan evitar los andadores para bebés?
Porque aumentan el riesgo de caídas, especialmente por escaleras, y pueden retrasar el desarrollo natural del bebé.
¿Cuáles son los signos de que un bebé está afectado por el uso del andador?
Dificultad para gatear, posturas extrañas al caminar, caminar de puntillas y golpes frecuentes en cabeza o cuello.
¿Qué hacer si mi bebé sufrió una lesión por el uso de un andador?
Consultar al pediatra para evaluación médica urgente y seguimiento adecuado.
Para proteger y favorecer el desarrollo saludable de tu bebé, te invito a agendar una valoración con la Dra. Julieta Sarahí Alanís Zayas en Monterrey. Juntos cuidaremos su bienestar integral.

